Simetría en cine

Composiciones simétricas en cine

Cómo las líneas invisibles potencian la belleza

La simetría es una perfección que ha sido buscada en el arte desde tiempos inmemorables. En pintura, escultura, fotografía y cine, la simetría es un ideal muy perseguido por los directores, una forma especial y única de componer el espacio.

En concreto, la simetría central, aquella que parte del punto medio es la más difícil de conseguir, pero también la que más inquieta. Este tipo de patrón nos provoca desasosiego por la repetición de patrones a un lado y a otro del punto de fuga, creando un efecto de espejo.

Si nos enfocamos en el séptimo arte, son muchos los directores han intentado alcanzar la simetría. Aunque todos ellos son imprescindibles para cualquiera que quiera dedicarse a la dirección de fotografía o de cine, hoy vamos a destacar solo a dos maestros de las líneas invisibles. Dos artistas que utilizan la composición de la imagen de forma perfecta, logrando potenciar al máximo la belleza de sus escenas: Wes Anderson y Stanley Kubrik.

Wes Anderson

Las películas de Anderson tienen grandes marcas de identidad, como por ejemplo la cuidada paleta de colores que utiliza o el juego de texturas que emplea. Su gran obsesión por la geometría de los planos es otra de sus firmas, una forma de potenciar el significado de cada escena.

El esquema más repetido en las obras de Anderson es el de eje central. Muchas de sus tomas sitúan objetos y personajes justamente en la mitad de la imagen. De esta forma el peso de los personajes aumenta considerablemente, y la imagen nos lleva a concentrarnos en las sensaciones que el sujeto está experimentando.

Película Moonrise Kingdom, 2012.
Fotograma de la película Moonrise Kingdom (2012), dirigida por Wes Anderson

En ocasiones, la simetría se construye en torno a un único personaje u objeto, llevando nuestra mirada a ese punto de fuga, sugiriendo soledad y tristeza. Sin embargo, en los planos de conjunto, Anderson suele juntar a personajes emocionalmente afines, y los sitúa a por encima o por debajo de la línea horizontal, dando sensación de unión y armonía.

The Grand Budapest Hotel, 2014.
Fotograma de El Gran Hotel Budapest (2014) dirigida por Wes Anderson

Stanley Kubrik

Pese a mantener el elemento común de la simetría, el estilo e imaginario de Kubrick es muy distinto al de Anderson. Para crear sus característicos ambientes de tensión o terror, Kubrick se ayuda del punto de fuga central, de forma que centra la atención, aislando al personaje del contexto en el que se encuentra.

La simetría central de Stanley Kubrick.
Fotograma de 2001: Odisea en el espacio (1968) dirigida por Stanley Kubrick

De forma casi inconsciente, este tipo de escenas nos trasmiten mucho más que algunos diálogos, este dominio de la imagen es algo que solo algunos directores logran conseguir.

Podemos ver otro claro ejemplo en “El resplandor”, donde el miedo se adueña de nosotros al romperse la simetría. No hacen falta grandes sustos o sorpresas, este efecto tiene una base psicológica: tenemos interiorizado que lo simétrico ayuda a la supervivencia, en el momento en que esta armonía se rompe, estamos en peligro.

El resplandor, película del año 1980.
Fotograma de El resplandor (1980) dirigida por Stanley Kubrick

La composición es otro mundo dentro del universo del cine, una entre tantas claves para que las películas funcionen y que permiten a los directores crear su propia forma de contar historias. Hoy hemos hablado de grandes referentes del séptimo arte, pero debemos tener en cuenta que lograr unos planos perfectos es también trabajo del director de fotografía.

Otro día seguiremos analizando la obra de los grandes directores de cine y cómo aplican la simetría y otras técnicas a sus trabajos. ¿Tenéis alguna sugerencia? ¡Os leemos en comentarios!

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