Luz continua, ventajas e inconvenientes de trabajar con ella

Puntos positivos y negativos en la utilización de la luz continua

Antes en entrar de lleno a enumerar los distintos puntos positivos y negativos que el uso de luz continua tiene, vamos a hacer un breve repaso del concepto luz. Podemos definir la luz como “una forma de energía electromagnética percibida por el ojo humano”. Se propaga mediante ondas que se expanden de manera uniforme por el espacio. Según su distribución energética, las ondas forman el espectro electromagnético. Entre los valores 380 y 780 se encuentra el espectro visible.

A la hora de tomar una fotografía necesitamos una determinada energía lumínica para que el resultado sea el correcto. Si la escena recibe demasiada luz la fotografía quedará quemada o sobreexpuesta, si por el contrario la cantidad de luz es insuficiente se verá demasiado oscura.

La luz que ilumina la escena a fotografiar puede provenir de un flash o ser luz continua. No son pocas las dudas que tenemos a la hora de decidir por una u otra opción. En este artículo te contamos algunas de las principales ventajas e inconvenientes que debes tener en cuenta para hacer la mejor elección.

Luz continua, estudio fotográfico

Como sabemos, el flash es un dispositivo que genera luz artificial utilizando los parámetros de la propia máquina fotográfica. Ilumina la escena de forma puntual, al presionar el disparador de la cámara. La luz continua, como su propio nombre indica, es constante o ininterrumpida. Se puede obtener directamente de forma natural (sol), tungsteno o fluorescente. Es importante tener en cuenta a la hora de emplear luz continua que se debe corregir la dominante de color.

Ventajas

La principal ventaja es que podemos ver el resultado antes de fotografiar. En el caso del flash es necesario presionar el disparador para que salte e ilumine la escena, pero con luz continua lo que vemos es lo que realmente va a quedar plasmado. Únicamente es cuestión de ir modificando la posición de las fuentes lumínicas y los sujetos y/o objetos a fotografiar hasta conseguir la luminosidad que buscamos.

Asimismo, resulta mucho más sencillo controlar las sombras que se producen con la iluminación que incide de forma directa. Además, la luz puede medirse con la ayuda de un fotómetro.

Estudio fotográfico con luz continua

Desventajas

Los equipos de luz continua se calientan con enorme facilidad. Por ello, no es recomendable a la hora de realizar determinados trabajos como por ejemplo aquellos en los que se utilicen alimentos. El flash, al emitir una luz poco calórica, sí es apto para este tipo de fotografías. No obstante, cuando se calienta el termostato suele bloquearse e interrumpir la sesión fotográfica.

En ocasiones resulta complicada su utilización, ya que demandan velocidades de exposición altas con las que podemos obtener imágenes trepidadas; y un ISO muy elevado que nos puede hacer lograr unas imágenes con mucho ruido y dudosa calidad. Además, el diafragma debe estar bastante abierto. Esto se debe a su falta de potencia. Puede suponer un problema si vamos a fotografiar objetos en movimiento, pero si son estáticos desaparece este inconveniente.

La conclusión que podemos sacar es que no existe una opción idónea para todas y cada una de las situaciones. La elección correcta entre luz continua y flash va a depender siempre de las necesidades fotográficas que demande nuestro trabajo.

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