Salidas profesionales de la fotografía de alimentos

la fotografía de alimentos es una de las salidas profesionales más presentes en nuestro día a día

Hace unos meses, comiendo en un restaurante, se estaba desarrollando una sesión de fotos junto a una pareja de ancianos que, muy sorprendidos de la escena, comentaban cómo el mundo parece haberse vuelto loco. Y es que la sesión fotográfica que estaba teniendo lugar no tenía modelos vestidas con ropa cara ni a hombres promocionando perfumes. Estaban realizando instantáneas a la comida del restaurante, una de las salidas profesionales a las que aspira un fotógrafo. Seguramente lo estaban haciendo para promocionar la cadena o para ilustrar sus cartas.
La fotografía de alimentos es una de las especializaciones del sector más exigente. Resulta difícil ser un fotógrafo gastronómico de renombre y, sobre todo, encontrar tu hueco en este mundillo. Por eso, recomendamos que, si estás interesado en especializarte en ello, te formes de la mejor manera posible como con el Microcurso de fotografía gastronómica de Workshop Experience.

Fotografía de alimentos
JESÚS VARILLAS | Microcurso de fotografía Gastronómica en Workshop Experience

Publicidad

La función principal de esta profesión no es otra que la publicidad. La comida, cuando es atractiva, consigue captar muy fácilmente la atención del consumidor. Precisamente por eso hay que asegurarse de que las imágenes con las que promocionamos nuestros platos queden lo mejor posible. La figura del estilista de comida o Home Economist es cada vez más usual. Ellos se encargan de asegurar que cuando el consumidor vea el plato que se fotografía le entren ganas de pagar por él. Normalmente todo el proceso de creación del plato pasa por sus manos: desde conseguir el mejor material hasta que se coloque correctamente sobre la mesa está supervisado por esta figura. Su función: embellecer la escena lo máximo posible.

Así, es normal encontrarnos en fotografía de alimentos que los platos que en ellas aparecen tienen un tamaño desproporcionado. Se cargan de suculentas carnes y piezas de la mejor calidad. Hoy en día, ¿quién no se ha encontrado de frente con una hamburguesa del tamaño de una tarta de boda mirándote a los ojos en el metro o en el autobús?

Las hamburguesas son un plato al que se le puede sacar mucho partido. Suele ser lo más demandado en cuanto a publicidad. Imágenes de grandes dimensiones empapelan calles enteras, aparecen en revistas y periódicos y publicitan conocidos restaurantes. Y su publicidad suele dar resultado, porque el consumo de éstos alimentos suele crecer con respecto a esos que no se anuncian. Siempre es preferible comer algo que ya has visto anteriormente.

Fotografía de alimentos
Sesión fotográfica de comida

Complementar la Carta

Otro recurso que los establecimientos de comida suelen utilizar mucho, y cada vez más, es complementar en los menús la información de los platos con fotos Una imagen vale más que mil palabras y, desde luego, lo que hace es atraer más. Esto sirve para que el consumidor se haga una idea inicial del resultado que va a tener su plato. Es lo que se suele llamar “comer por los ojos”. Una forma rápida y atractiva de pedir tu comida, aunque a veces resulte engañoso.

Redes sociales de restaurantes o pequeños establecimientos

Hoy en día hasta los mejores chefs se valen de fotógrafos para publicitar sus alimentos y conseguir que llamen la atención sus platos por la composición y no por el sabor. Algunos restaurantes le dan tanta importancia a sus redes sociales que contratan a alguien cuya función suele ser exclusivamente esa. El emplatado en el mundo culinario tiene hoy tanta o más importancia que el contenido del plato. Esto es porque la estética de una composición culinaria es lo que, de primeras, consigue clientes. La colocación sobre la mesa es clave porque ha de ser vistosa y atractiva. Para ello los profesionales se encargan de conseguir los mejores resultados para las redes sociales. En un mundo digital como el de hoy es un elemento clave para conseguir consumidores.

Si lo que tienes es un pequeño local de comidas o una pastelería de barrio, también es importante hacerte ver. Destacar entre los demás es lo que te puede asegurar el éxito. Por eso, es importante que hagas una buena comunicación y las fotografías de tus productos pueden ayudar enormemente.

Fotografía de alimentos
Imagen tomada durante el Microcurso de Fotografía Gastronómica en Workshop Experience

Hay una diferencia muy clara entre la fotografía de alimentos profesional y la artística que se hace, por ejemplo, en redes sociales. Esa diferencia es el fin comercial que busca la primera. Las sesiones de fotos de publicidad alimentaria se hacen con la intención de ganar futuros clientes. Por eso, se resaltan elementos que puedan llamar su atención como el tamaño del producto o su calidad (aparente). Es decir, que la cadena o empresa en cuestión contratan al profesional con el fin de aumentar el consumo e incrementar la facturación del producto que se retrata.

Lo principal que buscan el que contrata a un fotógrafo de alimentos es la visibilidad de su producto. Cuando algo destaca por su belleza (tanto si es un plato de comida como si no), suele conseguirse que un mayor número de personas terminen viendo el mismo producto. La fotografía de alimentos puede ser un trabajo muy gratificante si sabes hacerlo bien. Sin embargo, no resulta siempre sencillo y hay muchos factores que pueden truncar tu trabajo. Por eso siempre hay que buscar las formas más artísticas e ingeniosas de retratar la comida.

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